domingo, 25 de enero de 2026

¿Por qué hueles tan mal en el posparto? ¡No eres la única!

Mientras tu bebé tiene ese olor delicioso de recién nacido, tú hueles como si hubieras corrido 10 maratones seguidos. Si sientes que tu cuerpo huele distinto después de parir, no estás exagerando. El posparto viene con una mezcla de cambios hormonales, fluidos y procesos de limpieza interna que alteran tu olor corporal. Y no, no tiene que ver con que “no te cuides”.

Para empezar, tu cuerpo está en modo recuperación total. Durante semanas, elimina lo que ya no necesita y reajusta sistemas que estuvieron al máximo durante el embarazo. En ese camino, el olor cambia.

Lee también: El costo de la depresión posparto

Loquios: la limpieza que nadie te explicó

Después del parto, tu útero se limpia. A ese sangrado se le llama loquios y puede durar entre cuatro y seis semanas. Al principio es rojo intenso, luego marrón y después amarillento.

Ese flujo tiene olor. No es perfume, pero tampoco debería ser fétido. A veces recuerda al olor metálico de la sangre o a algo “rancio”. Es normal mientras no venga acompañado de dolor fuerte, fiebre o ardor.

Hormonas y sudor: combo ganador

En el posparto, los niveles hormonales caen en picada. Esto afecta directamente a tus glándulas sudoríparas. Por eso sudas más, sobre todo de noche, y el sudor puede oler más fuerte de lo habitual.

Además, el cuerpo prioriza funciones vitales y la regulación de temperatura cambia. En otras palabras, sudas más y ese sudor no huele igual que antes.

Lactancia y olor corporal

Si estás amamantando, hay otro factor. Durante la lactancia, el cuerpo produce feromonas que ayudan al bebé a identificarte. Esto puede intensificar el olor en axilas y pecho.

No es casualidad ni algo que puedas “quitar” del todo. Es biología pura haciendo su trabajo.

¿Qué puedes hacer sin volverte loca?

Primero, baja la exigencia. No estás sucia. Dicho eso, hay cosas prácticas que ayudan. Cambiar toallas o protectores con frecuencia, usar ropa interior de algodón y ducharte una vez al día suele ser suficiente.

Evita duchas vaginales o productos perfumados “íntimos”. Alteran la flora y empeoran el olor. Si usas desodorante, prueba uno sin fragancia fuerte para no mezclar aromas.

¿Cuándo sí deberías consultar?

Si el olor es muy fuerte, parecido a algo podrido, o viene con fiebre, dolor pélvico o flujo verdoso, consulta. Podría tratarse de una infección y eso sí necesita atención médica.

Fuentes:

  • American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
  • Mayo Clinic
  • NHS (National Health Service, Reino Unido)

The post ¿Por qué hueles tan mal en el posparto? ¡No eres la única! appeared first on bbmundo.

Redacción bbmundo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario