¿El colecho prolongado tiene beneficios? ¿Hasta cuándo es lo ideal dormir con los críos? La ciencia dice que la cercanía nocturna puede incrementar la regulación emocional infantil y también da seguridad con apegos sanos, especialmente en momentos complicados que los hijos “mayores” presenten.
Una gran diversidad de estudios científicos indica que el colecho es clave durante los primeros seis meses de vida del recién nacido, ya que cuando el bebé se siente acompañado especialmente por mamá, se consolida una mayor proximidad. En consecuencia, hay una respuesta casi inmediata a satisfacer las necesidades del bebé, lo que se traduce en confianza, armonía y apego sano.
Lee: Cómo cuidar las rutinas de sueño
¿Hasta qué edad se recomienda dormir con los críos?
El colecho se relaciona con mayor sincronía madre-hijo, por ello, cuando eres mamá llegas a conocer cada detalle de tu hijo, incluso antes de que hable. Es decir, eres capaz de reconocer el llanto por hambre, los malestares por cólicos, el juguete favorito y mucho más.
Sin embargo, al paso de los meses, los padres comienzan a alejar a los niños de su habitación y mueven la cama o la cuna lejos de los papás o cuidadores.
En México, el colecho puede alcanzar hasta los 5, 6 o más años de edad del menor. En algunas sociedades asiáticas, africanas y latinoamericanas, dormir con los padres durante la niñez temprana es considerado normal y no se asocia con problemas de desarrollo. Por ejemplo, una revisión publicada en Sleep Medicine Reviews concluyó que no existe evidencia consistente de que el colecho prolongado provoque dependencia emocional o falta de autonomía en la vida posterior.
Al contrario, el colecho prolongado y voluntario ayuda a niños y niñas que han pasado momentos complejos como:
- Muerte de un familiar, amigo o mascota.
- Cambio de escuela, ciudad o de casa.
- Cuando hay un diagnóstico de enfermedad en la familia o en él mismo.
- Cuando ocurre un divorcio, un accidente o una situación de estrés infantil.
- Si tu hijo tiene pesadillas o terrores nocturnos.
¿Cuándo podría ser conveniente hacer una transición?
Más que una edad específica, algunos especialistas sugieren considerar un cambio cuando:
- Tu niño tenga interés por dormir solo. Así que decoren juntos su habitación o su espacio. Coloca figuras en las paredes, una lámpara de noche y ropa de cama de su personaje favorito.
- El sueño de alguno de los integrantes se ve afectado. Si roncas, por ejemplo, es mejor que cada uno duerma en su habitación. Si tienes un bebé más pequeño y llora por la noche o despierta a tu “hijo mayorcito”, es mejor que tengan su espacio para el descanso reparador.
- Existen dificultades importantes de privacidad familiar. Si tú y tu pareja quieren tener relaciones sexuales evita que tus hijos duerman en la misma habitación. Busca espacios para el erotismo en pareja fuera de la habitación familiar o bien, coloca a tus hijos en sus propias habitaciones.
- Si tu familia siente que la práctica ya no responde a tus necesidades. Por ejemplo, si tienes tu periodo menstrual y manchas la cama, y tu hijo se espanta mueve a tu hijo de habitación cuando lo consideres conveniente, checa antes la madurez de tu hijo, sin importar la edad que tengan. Recuerda que algunos niños son más maduros que otros y te pedirán su propia habitación. En cambio, otros necesitan más tiempo para sentirse seguros por las noches.
Consejos generales para un colecho prolongado
Si tu hijo o hija necesita más tiempo a tu lado por las noches. Practica estos consejos que le darán seguridad:
- No se duerman en la misma cama, muda su camita junto a la tuya. Si no es posible, coloca una litera; o bien, coloca una división con una cortina para que sepa que están juntos pero no revueltos.
- Usen pijamas coordinadas, con ello, el mensaje es decirle que forma parte de ti, tu corazón y tus cuidados, pero son personas diferentes.
- Haz una mini biblioteca para que se entretenga con libros antes de dormir y no esté “pegado” a ti.
The post ¿Es sano el colecho prolongado? Beneficios del sueño compartido appeared first on bbmundo.
Guadalupe Camacho